¿DIETA ESPECIAL PARA LA DIABETES?


La respuesta es simple: No.

Realmente, el único requisito es que reúna las características de una dieta saludable y correcta.

No hay alimentos mágicos ni milagrosos, especiales o diferentes a los que todos sin excepción podemos y debemos comer. En otras palabras, “ dieta para diabetes” es un mito.

Pero, ¿Por qué entonces se insiste en una “dieta especial” y elaborar y cumplir un “plan de alimentación”?

Las razones son igualmente simples. Una persona con diabetes debe prestar particular atención a lo que come, cuando y cuanto, sin negarse el placer de disfrutar. Es cuestión de tomar conciencia y educarse en relación a los alimentos. Alguien con diabetes debe abrirse a una selección variada de alimentos que puede y debe consumir en cantidades moderadas y apegarse a un esquema horario de comidas. Eso es clave.

Un plan de alimentación es algo que cualquier persona debe seguir si desea tener una vida sana y saludable. Debe ser rico en nutrientes y bajo en grasas y calorías, con énfasis en vegetales, frutas y granos enteros. Alimentos de origen animal como carnes magras y derivados de productos lácteos bajos en grasa, deben ser consumidos en cantidades moderadas.

Dependiendo de cuales son tus niveles de glicemia y que tipo de tratamiento usas para la diabetes, deberán hacerse ajustes en el plan. La meta es alcanzar un balance entre los 3 tipos de nutrientes básicos: carbohidratos, proteínas y grasa; sin dejar de disfrutar del placer de comer, además de mantener adecuados niveles de glucosa tratando de evitar los picos glucémicos, siempre considerando los alimentos como nuestro combustible, esa es su función principal.

Algo muy importante al momento de elaborar el plan, es considerar la historia personal, así como sus gustos y factores relacionados con el manejo de la diabetes. En otras palabras, no todo plan funciona igual para todo el mundo. En este sentido la persona mas idónea para ayudarle a elaborar el suyo, es un nutricionista y un educador para diabetes. Es importante aprender a seleccionar los alimentos de acuerdo a tus necesidades, a desarrollar un horario para tus comidas, aprender a comprar tus alimentos, leer la tabla nutricional de los mismos, como manejar las porciones, etc.

Es importante además no saltarse comidas, y distribuir tus requerimientos calóricos en varios momentos de ingesta.